¿Por qué importa que sea de acá?
Porque casi todo lo que hace falta en un consultorio argentino es local: las obras sociales que se atienden, los aranceles que publica el Colegio de la provincia, el copago, Mercado Pago como forma de cobrar y WhatsApp como único canal por el que la gente escribe.
Un sistema pensado afuera resuelve la agenda y deja esas cuatro cosas para que las arregle cada consultorio con una planilla. Acá son parte del producto.
¿Funciona con las obras sociales de la provincia?
Sí. El catálogo de coberturas sale de lo que publica el Colegio para la provincia de Buenos Aires, con los aranceles por práctica y la categoría de matrícula de cada profesional. Se carga una vez y sirve para todos los matriculados.
Y cada cobertura lleva lo que pide en particular: la orden médica, el carnet, el DNI. No una lista fija igual para todas, que es como se termina facturando de menos.
¿Sirve fuera de Mar del Plata?
Sí. Funciona en todo el país: lo que es local es de dónde salió y con qué obras sociales arrancó cargado, no dónde se puede usar. Si atendés en otra ciudad, las coberturas se cargan igual.
¿Con qué especialidades funciona?
Está armado alrededor de consultorios de kinesiología, que es donde el tratamiento tiene sesiones, autorizaciones y plazos. Sirve igual para cualquier consultorio de salud que dé turnos por WhatsApp y trabaje con obras sociales.